Christophe Gleizes, reportero de 36 años de la revista ‘So Foot’, vio confirmada su pena de cárcel por apología del terrorismo cuando intentaba hacer un artículo sobre un club de Cabilia

El JS Kabylie es uno de esos clubes que no pueden explicarse sin el contexto político, cultural e histórico que los envuelve. El equipo de Tizi Ouzou, el más laureado de Argelia y campeón dos veces de la Champions africana, forma parte de una región poblada en su mayoría por bereberes y con fuertes pulsiones identitarias. Un cóctel apasionante que Christophe Gleizes, periodista de la revista francesa So Foot, decidió explorar para hacer un reportaje. El 28 de mayo, cuando se encontraba viendo un entrenamiento del equipo, fue detenido ...

por la policía argelina, conducido a dependencias judiciales y acusado a de “apología del terrorismo y posesión de publicaciones con fines de propaganda perjudiciales para el interés nacional”. Meses después, fue condenado sin pruebas a siete años de cárcel. Nunca más volvió a Francia.

Gleizes, que hoy vive en una celda de 10 metros cuadrados con otro preso, no entró en el país con el visado de trabajo, sino con el de turista. Lo mismo que había hecho siempre. Lo mismo que hace una gran mayoría de periodistas freelance sin medios ni apoyo para esperar un permiso oficial que, a menudo, implica el control de las autoridades sobre lo que escriben y un gasto extra. Si las autoridades lo descubren, generalmente le cuesta al periodista una multa y la expulsión del país. Pero aquello, cuando ya estaba en Cabilia, una región montañosa situada al este de Argel, sirvió de excusa para su detención y su posterior acusación.