El líder de Corea del Norte afirma que la región rusa de Kursk ha pasado de ser “una zona de peligro” a “una zona segura en menos de tres meses”
Las labores de los soldados norcoreanos apoyando a Rusia cerca del frente de guerra con Ucrania han estado desde el principio envueltas en brumas y secretismo. En una intervención poco frecuente, el líder supremo del país, Kim Jong-un ha afirmado durante un discurso pronunciado el viernes que las tropas enviadas a la región rusa de Kursk este año...
realizaron tareas de desminado, según han recogido este sábado los medios estatales.
Durante el acto de bienvenida por el regreso de una unidad de ingenieros del Ejército Popular de Corea, Kim reconoció que había quedado impresionado, entre otras cosas, al saber que escribían “cartas a sus pueblos y aldeas natales durante los descansos de las horas de desminado”.
A lo largo de la misión, que arrancó en agosto y duró 120 días, murieron nueve miembros de la unidad, según dijo Kim. En su discurso, aseguró que había decidido condecorar tanto al 528º Regimiento de Ingenieros como a los “combatientes caídos” con numerosos títulos con el fin de “añadir eterno esplendor a la valentía demostrada por la unidad y sus brillantes hazañas bélicas”.








