Los vascos aprietan con todo al PSG y logran un punto vital para seguir agarrados al torneo
El Athletic frenó en seco al Paris Saint-Germain asaltándolo donde más poderío ha demostrado el campeón de la Champions. De principio a fin de un combate sin pausa, Valverde lanzó a sus jugadores a acosar a Vitinha, el gran maestro que pone en marcha las ruedas del equipo más ágil de la temporada pasada, el más rápido en la circulación del balón, el más sincronizado que se ha visto en muchos años. El atasco que produjeron Vivian, Jauregizar, Sancet y Guruzeta fue espectacular. Con la ayuda de Unai Simón en los malos momentos, inevitables a lo largo de 90 minutos, consiguieron empatar a cero y obtener un punto que les permite seguir aritméticamente aferrados al torneo.
Una carrera secreta impulsa a muchos de los clubes que aspiran a ganar la Champions. City, Arsenal, Chelsea, Liverpool y PSG llevan años embarcados en la búsqueda de futbolistas que sepan maniobrar bajo presión para conservar la pelota en la salida y así poder iniciar ataques que les permitan dominar al rival hasta desarmarlo. La clave del PSG que conquistó la Champions el pasado junio fue que consiguió hacerse con verdaderos tesoros en este terreno. Pocos equipos en Europa están mejor surtidos de centrocampistas expertos en recibir el balón de sus centrales, saber por dónde girarse, como si tuvieran espejos retrovisores, y conectar pases a toda velocidad para salir de los corrales más asfixiantes. Gracias a esta cualidad Vitinha el primero, Neves el segundo, y Fabián el tercero, por orden de capacidad, asolaron a los mejores equipos de la Premier durante la primavera pasada. Ayer en San Mamés se vieron en grandes dificultades.






