La UNESCO distingue la tradición culinaria del país como “un modelo de identidad sociocultural”

Desde este miércoles, clásicos como la pasta a la carbonara, los espaguetis a la boloñesa, la lasaña, el risotto, el tiramisú, el gelato artesanal, la pizza Margarita, la ensalada Caprese, el aceite de oliva virgen extra o el limoncello son patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. La

oticias/unesco-organizacion-naciones-unidas-educacion-ciencia-cultura/#?rel=arch" data-link-track-dtm="">Unesco ha reconocido no solo estas recetas emblemáticas, sino toda la tradición culinaria italiana, con su inmensa variedad de sabores, sus técnicas, sus rituales, la relación con el territorio, su respeto por los ingredientes y el arte de reunir a las personas alrededor de la mesa.

El organismo de las Naciones Unidas, reunido en Nueva Delhi, ha inscrito en su Lista Representativa la cocina italiana, que no solo alimenta, sino que transmite historia, identidad y pasión. Y que se ha consolidado como “un modelo de identidad sociocultural”, un legado emocional que trasciende las fronteras del país europeo y un “sistema unificador que transforma el tiempo compartido en la mesa en una herramienta para expresar sentimientos, construir diálogos o compartir ideas”. Este reconocimiento no ensalza solamente las icónicas recetas italianas, populares en todo el mundo, sino también su profunda conexión con la historia, la identidad y el modo de vida del país transalpino.