El intérprete ha hablado para una radio australiana sobre los problemas que tiene la secuela de ‘Gladiator’ de Ridley Scott, filme por el que ganó un Oscar a mejor actor

Ha llegado tarde, pero de forma contundente. Un año después del estreno de Gladiator II, el actor Russell Crowe (Nueva Zelanda, 61 años) ha dado por fin su opinión sobre la segunda parte de la película que encumbró su carrera, la continuación de una historia en la que él no participó (y ahora se sabe por qué) grabando ninguna escena. Quien dio vida al general Máximo Meridio en la película cinta dirigida en el año 2000 por Ridley Scott ha expresado sus reticencias con la producción con la que el director británico dio continuidad —un tanto forzada— a su historia, a través de un hijo ilegítimo —Lucio Vero, interpretado por Paul Mescal— que el militar tuvo con Lucila (Connie Nielsen), hija del emperador Marco Aurelio, mientras vengaba la muerte de su esposa.

Lo ha hecho durante una intervención en la emisora de radio australiana Triple J., en la que, como puede verse en sus redes sociales, ha explicado sus problemas con la secuela de Scott. Crowe, que no quiso filmar ninguna escena para Gladiator II a pesar de que su personaje es parte aludida —aunque ya ha fallecido—, asegura que no estaba de acuerdo con la premisa inicial. Si en la cinta del año 2000 la trama principal se centraba en vengar la muerte de su esposa, el actor no concibe el giro de guion de la segunda parte: “Creo que la reciente secuela, que no tenemos que nombrar muy alto, es un desafortunado ejemplo de que, incluso en el equipo de la sala de máquinas, hubo quien no llegó realmente a entender lo que hizo especial a la primera película. No fue la pompa, no fueron las circunstancias, no fue la acción. Fue la esencia moral”, ha expresado en la entrevista.