El defensa español, de 39 años, ha decidido no renovar su contrato con el Monterrey tras 10 meses en los que llegó a disputar el Mundial de Clubes
Sergio Ramos hizo retumbar Monterrey en poco más de 10 meses. El central español se ha despedido de los Rayados tras un breve paso por el fútbol de México en el que pudo reencontrar su forma física, chutar unos cuantos penaltis, ser capitán y rozar la gloria. Ramos ha decidido no renovar su contrato, que terminaba este diciembre, y se marcha después de que su club cayera eliminado en las semifinales. Se va también con un Mundial de Clubes jugado el verano pasado. La ciudad se entregó al jugador y el jugador correspondió con garra.
“Termina una etapa que arrancó llena de ilusión en febrero y que me ha permitido descubrir un país, una ciudad, un fútbol... y que me deja muchas experiencias nuevas y, sobre todo, muchos amigos. Por siempre me sentiré orgulloso de haber llevado el brazalete de capitán de Rayados“, escribió el futbolista de 39 años en un mensaje de redes sociales. Desde el sábado pasado, los dirigentes de Monterrey sabían que el contrato de Ramos finalizaba. La única posibilidad de mantenerlo unos días más en el equipo era que el club fuese campeón de la Liga mexicana, pero fue el Toluca, vigente campeón, el que trituró esa idea.






