Decenas de kilómetros de vías logísticas hacia las zonas de combates están protegidas con tendidos de fibras sintéticas que resguardan al transporte militar y a civiles

Hay apaños militares en la guerra de Ucrania que primero provocan sorpresa, incluso burla, y luego respeto. En un conflicto en el que dominan los drones guiados con inteligencia artificial, misiles hipersónicos, información por satélite y bombardeos a cientos de kilómetros del objetivo, algo como una red de pesca puede ser fundamental. Ambos ejércitos están utilizando desde este febrero redes de fibra sintética para cubrir decenas de kilómetros de las carreteras que les sirven de rutas logísticas. Las redes han resultado ser un recurso efectivo para contener los ataques con drones.

En 2022, el primer año de la guerra, la superioridad ucrania en el uso de drones era incontestable. Los rusos tenían que tirar de ingenio para adaptarse a la situación. Cuando se vieron por primera vez en el frente tanques protegidos con parrillas de metal, vehículos enjaulados como en una película de Mad Max, muchos se lo tomaban a broma, pero el ejército defensor lo replicó rápido y hoy es lo habitual.

El Ejército de Tierra ruso, de hecho, ya había iniciado pruebas de protecciones similares para sus blindados en noviembre de 2021, tres meses antes de iniciarse la invasión, según informaron en aquel momento los analistas militares estadounidenses Rob Lee y Michael Kofman.