Un año después de ser designado por el Congreso como presidente de la corporación, este malagueño de Sayalonga ha catapultado las audiencias de la televisión pública con tertulias políticas de alto voltaje
El niño José Pablo juega con su hermana en Sayalonga, una pequeña localidad enclavada entre los montes de la Axarquía malagueña que presume de ser “el paraíso del níspero”. El muchacho desconoce aún su destino en el olimpo audiovisual español. Ni mucho menos imagina verse en medio de intrigas políticas que le llevarán a la presidenci...
a de la Radiotelevisión pública española (RTVE), por entonces tan solo un mágico universo encerrado en la pequeña pantalla donde ver Un, dos, tres al son de Mayra Gómez Kemp. Pero aquel niño luchará por ser alguien importante. Cuatro décadas después, logrará su objetivo.
A principios de diciembre del año pasado, José Pablo López tomó posesión del cargo como presidente de la corporación de medios públicos españoles ante sus padres y diversas autoridades en el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso de los Diputados. Fue su llegada a la cima de una trayectoria como ejecutivo en diversos medios de comunicación tras un camino de hitos como su época al frente de otras cadenas como Trece, la televisión de los obispos. Uno de aquellos periodistas veteranos que colaboró durante su mando en Trece se le acercó para saludarle al final de una reciente comparecencia parlamentaria. “No te reconozco en las cosas que dices, es como si te hubieras muerto y nacido distinto”, le dijo. El aludido respondió: “Todavía no tengo el don de la resurrección”.






