El alcalde de Sebastia, Mohammed Azem, frente a la entrada del complejo arqueológico con un mapa entregado por el Gobierno israelí. EFE/ Guillermo Azábal

Patricia Martínez Sastre |

Sebastia (Cisjordania) (EFE).- Vecinos del pueblo palestino de Sebastia, localizado a unos doce kilómetros de Nablus (norte de Cisjordania), aguardan con incertidumbre un futuro muy próximo: en los próximos días Israel podría arrebatarles no solo un importante yacimiento arqueológico local, sino también gran parte de sus negocios y miles de olivos.

El pasado día 12 de noviembre, la Administración Civil israelí anunció su intención de ejecutar la mayor confiscación de tierras de valor arqueológico en Cisjordania: 182 hectáreas de Sebastia, incluyendo su acrópolis pero también unas 550 parcelas de propiedad privada.

«El gobierno (israelí) quiere tomar todo el área C. Y eso es un problema porque significa que los Acuerdos de Oslo ya no existen», dice a EFE el dueño de una tienda de regalos, próxima al parque arqueológico, que prefiere no dar su nombre.