Pilar Bernal Zamora y Yoko Kaneko |
Tokio (EFE).- Japón podría quedarse sin pandas por primera vez en décadas tras el próximo retorno a China de sus dos últimos ejemplares, Xiao Xiao y Lei Lei, en medio de la tensión bilateral, que pone en duda la continuidad de la llamada ‘diplomacia del panda’ de Pekín con su vecino, quien mantiene un lucrativo negocio en torno a estos populares animales.
«Hemos venido desde la región de Kansai (en el oeste de Japón) para que nuestra hija viera por fin osos panda reales», explicó a EFE Aki Nakayama desde el Jardín Zoológico de Ueno, en Tokio, hasta donde se desplazó acompañada de su hija de un año y medio y su marido, quien espera que «se actúe pronto» para evitar que Japón se quede sin ellos.
El préstamo de los gemelos de Ueno vence el próximo febrero, momento en el que los dos pandas serán repatriados a China tras cumplir su cuarto año de vida, como marca el protocolo, dejando a Japón sin ejemplares de este animal por primera vez desde 1972, si no se deciden nuevos traslados.
Un panda gigante en el zoo de Tokio. EFE/EPA/Franck Robichon






