Un juzgado ha abierto una investigación penal contra dos miembros del organismo que decidieron en el caso de Noelia, un médico y una abogada, tras una querella de Abogados Cristianos

La asociación ultracatólica Abogados Cristianos lleva tiempo tratando de obstaculizar, en los tribunales, la aplicación de la ley de eutanasia. Ha logrado paralizar uno de los casos más sangrantes, el de Noelia, la joven parapléjica de 24 años que padece un sufrimiento terrible a la espera de que el Tribunal Supremo confirme, finalmente, que

om/sociedad/2025-03-17/la-jueza-rechaza-la-peticion-de-abogados-cristianos-y-da-luz-verde-a-la-eutanasia-de-noelia.html" data-link-track-dtm="">tiene derecho a recibir la prestación de ayuda a morir. La entidad ha cruzado ahora otro rubicón: ha logrado que un juzgado abra una investigación penal contra dos miembros de la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña (CGAC, por sus siglas en catalán), el órgano independiente que vela por la correcta aplicación de la norma caso por caso. El presidente y varios de sus miembros han conversado con EL PAÍS para denunciar que la ofensiva ultra no solo busca amedrentar a los profesionales y coartar su labor, sino que deja en el olvido el sufrimiento de los afectados.