Los precios se han visto beneficiados por la bajada de la electricidad, aunque en España siguen por encima de la media de la zona euro

La inflación da un ligero respiro en noviembre, con un descenso de una décima que la deja en el 3%, según el dato adelantado que publica este viernes el Instituto Nacional de Estadística (INE). Es la primera vez que se modera desde mayo, hace seis meses, y el camino parece despejado para que el guion vuelva a repetirse en diciembre debido al denominado efecto base, dado que la comparativa con lo ocurrido hace 12 meses, cuando experimentó una fuerte subida, se antoja favorable.

Detrás de la desaceleración está sobre todo la bajada del precio de la electricidad. Mientras que empujan al alza la subida de alimentos y bebidas no alcohólicas. La inflación subyacente, que excluye la energía y los alimentos no elaborados, los elementos más volátiles, se situó en noviembre en el 2,6%, una décima por encima de la tasa de octubre.

Aunque reducen algo la distancia, los precios en España se mantienen por encima de la media de la zona euro, donde están subiendo a un ritmo del 2,1% —a la espera de conocer el dato de noviembre—, prácticamente en el objetivo del Banco Central Europeo. En ese buen comportamiento están influyendo factores como el precio del barril de petróleo, que se encuentra un 15% por debajo respecto a hace un año, y ha caído un 5% solo en el último mes. También la evolución de las divisas, con el euro fortaleciéndose respecto al dólar un 10% frente a 2024, lo que abarata las importaciones y tiende a abaratar los precios.