Rahmanullah Lakanwal entró en Estados Unidos hace cuatro años tras la caótica retirada de las tropas estadounidenses de Kabul
Rahmanullah Lakanwal, un ciudadano afgano de 29 años, condujo su coche durante 42 horas de costa a costa de Estados Unidos con la intención de cometer un ataque. Recorrió los cerca de 4.500 kilómetros que separan Bellingham, la ciudad donde vivía con su mujer y sus cinco hijos, al norte de Seattle, y Washington con un revólver Smith & Wesson del calibre 357 con seis balas en la recámara. Lakanwal es el hombre detenido por la Policía tras disparar y herir de gravedad a dos miembros de la Guardia Nacional de Virginia Occidental el miércoles por la tarde junto a la transitada estación de metro de Farragut West, próxima a la Casa Blanca. Ha sido acusado de posesión de arma de fuego y se le imputan tres cargos de agresión con intención de matar mientras estaba armado.
Las autoridades creen que Lakanwal actuó solo y viajó con un plan en la cabeza para lanzar el ataque. Era la víspera de Acción de Gracias, la festividad más popular del país. La capital bullía, miles de estadounidenses se preparaban para hacer las últimas compras. Eran las 14.15 cuando el sospechoso cruzó la esquina de la calle 17 con la calle I, una zona frecuentada por turistas y funcionarios federales, dada la proximidad con la Casa Blanca. Se encontró a un grupo de la Guardia Nacional, parte del despliegue de tropas ordenado por Donald Trump para combatir lo que considera la “emergencia criminal” de la capital. Al ver a los militares, Lakanwal abrió fuego: un soldado recibió un disparo y cayó al suelo. El agresor se inclinó para volver a apretar el gatillo contra el militar abatido. Posteriormente, se giró para herir a otro miembro del ejército, antes de ser detenido tras un intercambio de disparos con otros guardias en el que resultó herido.











