Detroit acumula ya 13 victorias consecutivas, un registro que sitúa al grupo liderado por Cade Cunningham a la altura de los ‘chicos malos’ de 1990 y su último equipo de campeonato en 2004

Hace exactamente dos años, también un 24 de noviembre, los Detroit Pistons sumaban la 13ª derrota consecutiva del curso en casa de los Indiana Pacers. Y les quedaban otras 15 rumbo al peor registro de la historia de la NBA (28). Ahora, en el mismo escenario y contra el mismo rival, la franquicia acaba de subrayar su brillante renacimiento, que arrastra ecos de los últimos anillos para la ciudad. Con un triunfo por 117-122 a domicilio, el equipo comandado por Cade Cunningham igualó la mejor racha de victorias del conjunto (13), un hito que les sitúa a la par de los Bad Boys de 1990 y los Goin to Work Pistons de 2004, ambos equipos que terminaron alzándose con el campeonato.

“Significa mucho, venimos de muy lejos, trabajando duro. Es una marca bonita, aunque toca seguir acumulando victorias”, comentó Cunningham, líder del grupo, nada más terminar un encuentro muy significativo. Ahí estaba él cuando terminaron con 14 triunfos y 68 derrotas hace dos cursos. Y ahora son líderes de la Conferencia Este con 15 victorias y tan solo dos tropiezos. “Jugamos para los Detroit Pistons, una franquicia histórica. Poder hacer historia aquí, y así, es algo muy especial”, ahondó el base estadounidense de 24 años, número uno del Draft de 2021.