El recurso se produce en plena ofensiva de la Unión Europea para que se prohíban los equipos del fabricante chino
Telefónica y Cellnex han impugnado la controvertida adjudicación del contrato para el desarrollo de una red de fibra óptica, denominada XCAT. Este proyecto está destinado a ser el fundamento de la futura operadora pública de telecomunicaciones de Cataluña y fue otorgado por la Generalitat por 127 millones de euros a la Unión Temporal de Empresas (UTE) compuesta por Sirt y Connecta, que utilizará equipos del fabricante chino Huawei, según la resolución que ha publicado la Plataforma de Contratación Pública de la Generalitat de Catalunya a la que ha tenido acceso EL PAÍS.
La interposición de este recurso ante el Tribunal de Contratos Públicos de Cataluña por parte de las dos compañías aliadas que participaron en el concurso, se espera que conduzca a la paralización temporal del proceso de formalización del contrato con la UTE de Sirt y Connecta. La propuesta presentada por Telefónica y Cellnex fue la única que optó por equipamiento del proveedor finlandés Nokia. Las otras tres ofertas competidoras, que incluían a MasOrange y Vodafone, basaron sus propuestas en el uso de tecnología del gigante chino para el despliegue de esta gran red de fibra.







