Don Juan Carlos de Borbón, durante su discurso de jura como rey en el Congreso de los Diputados en 1975. EFE/ Luis Millán
Carmen Naranjo |
Madrid (EFE).- Habían pasado las doce del mediodía del 22 de noviembre de 1975 y dos días de la muerte de Francisco Franco cuando Juan Carlos I fue proclamado rey y pronunció un discurso, el primero de este monarca «constituyente», en el que se comprometió a serlo de todos los españoles: había empezado una nueva etapa de la historia de España.
Aunque ese discurso tuvo lugar en una ceremonia en las Cortes franquistas -había sido designado como sucesor de Franco el 22 de julio de 1969- y esta nueva etapa comenzaba con el juramento por parte del rey de «cumplir y hacer cumplir las Leyes Fundamentales del Reino y guardar lealtad a los principios del Movimiento Nacional».
¿Tenía otra opción? ¿Podría no haber jurado los principios del franquismo?: «Yo creo que no. Y menos mal que lo hizo, porque gracias a eso fue rey y gracias a que era rey pudo ser el piloto del cambio», sostiene en una entrevista con EFE Emilio Lamo de Espinosa, expresidente del Real Instituto Elcano, que considera que Juan Carlos I fue el «rey constituyente, más que un rey constitucional», que es lo que es su hijo, Felipe VI.













