La trayectoria del músico, que recibirá el doctorado honoris causa en la FIL de Guadalajara, partió de lo más local de su ciudad y de la España de Machado para conectar con las emociones y esperanzas de América Latina durante más medio siglo
A finales de noviembre una delegación de la cultura barcelonesa desembarcará en la ciudad mexicana de Guadalajara: la capital catalana es el invitado de honor de la Feria del Libro más importante de América Latina. El cantante Joan Manuel Serrat, que vivió unos meses exiliado en ese país mientras Franco agonizaba y tras la muerte del dictador, dialogará con jóvenes, presentará con Jordi Soler el libro Y uno se cree y recibirá un doctorado honoris causa. Repasamos cuál ha sido su relación con algunos de los espacios determinantes en la formación de su personalidad artística: el barrio del Poble-Sec, la España de Machado, el México que lo acogió y la Argentina que lo convirtió en un mit...
o de la libertad durante la dictadura militar.
Joan Manuel Serrat no puede comprenderse en su dimensión humana sin la cultura de su barrio del Poble Sec de Barcelona, esa geografía humilde que inspiró sus primeras canciones. Allí se formó su sensibilidad temprana, su dominio del lenguaje y esa capacidad de observar la dignidad de su entorno marcado por las dentelladas de la posguerra.






