El presidente de Estados Unidos da la bienvenida a Washington al alcalde electo tras meses de ataques personales
Ambos vienen del mismo barrio, Queens, pero habitan planetas separados por años luz. O no tanto, a juzgar por el encuentro que los dos celebraron este viernes en la Casa Blanca, en el que dieron la impresión de haber enterrado el hacha que han empuñado en los últimos meses.
Tal vez sea por la debilidad conocida del presidente Donald Trump por el carisma ajeno, del que su invitado anda sobrado. O por los puntos en común. En uno de los vídeos más exitosos de la campaña que lo llevó a la alcaldía de Nueva York, Zohran Kwame Mamdani, fue a ciertos cogollos de la ciudad en los que Trump mejoró sus números en las elecciones de 2024 para preguntar a la gente por qué había votado al republicano en las presidenciales. Los motivos que le dieron −que se pueden resumir en uno solo, los intolerables peajes del “coste de la vida”− no distan mucho de los que llevarán a Mamdani a convertirse a partir de enero en el primer alcalde musulmán y socialista de la ciudad más poblada de Estados Unidos.
Los dos universos, el del magnate inmobiliario y el del político que ganó proponiendo la congelación de los alquileres para 2,5 millones de personas que viven en pisos de renta controlada, colisionaron de una forma mucho más amistosa de la esperada este viernes en Washington, con motivo de la primer visita de Mamdani a Washington desde su triunfo en las urnas.












