La decisión representa un paso relevante en la interpretación jurídica sobre el uso de niños y niñas para hacer daño a las mujeres

El Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 2 de Las Palmas de Gran Canaria ha asumido la competencia para investigar como un posible caso de violencia vicaria la presunta sustracción de una menor cometida por un hombre. Según la denuncia, el investigado mantuvo a su hija con él durante cinco meses en Málaga sin consentimiento de la madre y en contra del régimen de visitas vigente. La decisión, avanzada por el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), representa un paso relevante en la interpretación jurídica sobre el uso de los hijos e hijas como instrumento de daño hacia las mujeres.

El caso tiene su origen el 20 de abril, cuando el investigado no devolvió a la niña, de ocho años, a su residencia habitual en Las Palmas de Gran Canaria, pese a no tener atribuidas la guarda y custodia ni autorización judicial alguna para modificar el régimen de estancias. La menor fue trasladada a Málaga, donde convivió durante un periodo de cinco meses con el padre y la nueva pareja de este, hasta que el 10 de octubre una resolución judicial ordenó su devolución inmediata a la madre.