La presidenta de México aprovecha su discurso por el 115 aniversario del evento histórico para arremeter contra las élites y encumbrar a la Cuarta Transformación
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha recordado este jueves, durante la conmemoración por los 115 años de la Revolución mexicana, la importancia histórica del levantamiento armado que comenzó en 1910, liderado por Francisco I. Madero, y que culminó con el derrocamiento de la dictadura porfirista en 1917. Durante su intervención, la mandataria aprovechó para señalar a quienes han criticado públicamente a su Gobierno, y se ha lanzado contra las “élites” y los “privilegiados” que desean, asegura, un proyecto de nación muy similar al de Porfirio Díaz. “Quienes hoy reivindican la mano dura, la fuerza por encima de la ley, los que reivindican la ultraderecha o esa libertad que solo disfrutan los privilegiados, no conocen la historia de México ni a nuestro pueblo”, dijo, en el Zócalo de la ciudad, acompañada por su gabinete.
Durante su intervención, Sheinbaum ha recordado cronológicamente los acontecimientos que dieron lugar a la revuelta social, que entre 1913 y 1917 dejó a cerca de un millón de mexicanos muertos, que además de la guerra, se enfrentaron a la pobreza extrema y a la devastadora epidemia por tifo. La mandataria, refiriéndose a las críticas que ha recibido por parte de la oposición en materia de Seguridad, por ejemplo, ha arremetido en contra de los discursos que, asegura, llaman a la polarización y a la violencia.






