Hamás denuncia la “peligrosa escalada” y llama a los garantes de la tregua a presionar al Gobierno de Netanyahu

La realidad sobre el terreno ha vuelto a demostrar en qué consiste el alto el fuego vigente en Gaza, justo la misma semana en la que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha aprobado una resolución —inspirada en el plan de Donald Trump― para desplegar una fuerza internacional de seguridad en la franja y crear un organismo internacional que supervise ...

su cumplimiento. En las últimas 24 horas, el ejército israelí ha matado a 32 palestinos, entre ellos 12 menores y ocho mujeres, y herido a otros 88, según el recuento de los hospitales. Los últimos cinco, entre ellos un bebé, este jueves cerca de Jan Yunis.

En el mes y medio de tregua, el ejército israelí viene bombardeando la Franja casi a diario, como hace desde hace un año en Líbano, el otro territorio donde rige sobre el papel un alto el fuego que, en la práctica, solo rige para la parte más débil: Hamás, en el primer caso; Hezbolá, en el segundo.

Suelen ser ataques puntuales ante lo que Israel describe como intentos de reorganización y rearme. Y se vuelven mucho más amplios y letales cuando el ejército denuncia una emboscada previa contra sus tropas. Es lo que sucedió el particularmente sangriento 28 de octubre, con más de cien palestinos muertos (sobre todo mujeres y menores) en apenas 14 horas de bombardeos. Y este miércoles, cuando declaró haber atacado objetivos en todo el enclave palestino después de que miembros de Hamás abriesen fuego contra sus soldados.