España sella su visado al Mundial 2026 e iguala con Italia la marca de 31 partidos consecutivos sin perder

Luis de la Fuente respeta las jerarquías. Y no lo hace solo con sus estrellas. A Dani Olmo, por ejemplo, le está costando encontrar su mejor versión en el Barcelona de Hansi Flick. Su posición habitual, la mediapunta del cuadro azulgrana, la ocupa Fermín López. En España sucedió lo contrario: fue Olmo quien dejó en el banquillo a Fermín. De la Fuente protege a uno de sus jugadores históricos, incluso frente a un futbolista en estado de gracia como Fermín, que suma seis goles y cuatro asistencias en los 11 duelos que ha disputado con el equipo de Flick.

Y Olmo respondió a la confianza de De la Fuente. El 10 inauguró el marcador para la Roja y firmó otros dos remates a puerta con los que hizo lucir a Bayındır, portero de Turquía. Fue precisamente Fermín quien reemplazó a Olmo en el minuto 74. Para entonces, España ya había empatado el duelo —no pierde en casa en un partido de clasificación al Mundial desde 2003, cuando cayó ante Grecia— para estirar hasta 31 su racha de encuentros consecutivos sin perder e igualar la marca de la Italia de Roberto Mancini.

Lo importante, en cualquier caso, era sellar el visado al Mundial de 2026. No consiguió, sin embargo, cerrar la clasificación con la portería invicta. “No hemos celebrado de manera tan eufórica como el partido pasado. Un poco sabor agridulce: queríamos la victoria y la portería a cero, pero estamos clasificados para el Mundial”, expuso Olmo. Y añadió: “Ellos han llegado, nosotros también. En la primera parte podíamos haber metido algún gol más; en la segunda, también. Tenemos que mirar el balón parado: hemos recibido un tanto. No ha podido ser la victoria, pero contentos por la clasificación”.