La magistrada no aprecia homicidios por imprudencia ni contra los derechos de los trabajadores en la explotación con advertencias de inseguridad
El Juzgado de lo Penal Número 2 de León ha absuelto a los empresarios mineros acusados de delitos de homicidio por imprudencia por los seis fallecimientos del Pozo Emilio del Valle de Pola de Gordón (León)
969639_822386.html" data-link-track-dtm=""> en 2013. La jueza, que desde la celebración del juicio ha estado de baja tras casi tres años, entiende que no hay responsabilidad penal ni en la cúpula de la entidad responsable del yacimiento, pese a que había advertencias de riesgos a la seguridad de los empleados, ni condena a las aseguradoras. El juicio se dilató durante años por cuestiones procedimentales para exasperación de las familias de las víctimas, agotadas también por los casi tres años que han trascurrido sin que hubiera un dictamen. “Estamos muy decepcionados, lo que esta señora ha hecho, tres años de baja... y en una semana [desde que se incorporó] lo ha estudiado todo. No nos convence”, lamenta a EL PAÍS la madre de Manuel Moure, uno de los difuntos, aún emocionada y sin saber si recurrirán la sentencia.
El dictamen, del que el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) ha emitido a los medios solo el resumen de la absolución, tiene 505 páginas donde se describen los pormenores de la causa. En definitiva, quedan absueltos todos los acusados de delitos contra los derechos de los trabajadores, acusados de tener a los mineros trabajando en zonas de riesgo y sin las pertinentes medidas de seguridad, así como delitos de homicidios por imprudencia grave y lesiones por imprudencia grave, pues varios de los supervivientes sufrieron graves consecuencias.






