Seis jugadoras participan del torneo, que se celebra en Linares, bajo los colores de la Federación Internacional de Ajedrez. Ucrania presentó una protesta antes del inicio de la competición, pero fue rechazada

El consenso de una gran parte del deporte mundial para castigar a Rusia por la invasión de Ucrania muestra cada vez más agujeros, que el Comité Olímpico Internacional (COI) no se esmera en tapar. Seis jugadoras rusas de muy alto nivel disputan desde este martes en Linares (Jaén) el Mundial Femenino de Naciones bajo el nombre “equipo FIDE [Federación Internacional de Ajedrez]”. En principio, el COI excluye concretamente las pruebas por equipos del permiso para que los rusos y bielorrusos puedan competir con bandera neutral; pero ha autorizado a la FIDE para hacer una excepción.

En una carta a la que ha tenido acceso EL PAÍS, y que el COI no desea publicar, su director de Deportes, Pierre Ducrey, aduce dos motivos para autorizar excepcionalmente al presidente de la FIDE, el ruso Arkady Dvorkóvich, a admitir a las jugadoras rusas en el Mundial de Linares. El primero es que no se trata de una competición olímpica, aunque es cierto que la Asamblea General del COI reconoció el ajedrez como deporte y a la FIDE como miembro en 1999, a petición del entonces presidente, el español Juan Antonio Samaranch.