El Ejecutivo autonómico dice haber generado cientos de millones como consecuencia de una estrategia de patrocinios que también ayuda a sobrevivir a deportes minoritarios y que la oposición observa con suspicacias

Cuando Isabel Díaz Ayuso pisa el césped del Bernabéu, este domingo, su presencia en el partido de la NFL está doblemente justificada: como presidenta de la región y como líder de la institución que ha patrocinado

-nfl" data-link-track-dtm="">con 1,5 millones de euros el encuentro. El Ejecutivo regional no había gastado una cantidad tan alta en un evento deportivo desde que en junio de 2023 arrancó la legislatura. En ese tiempo lleva invertidos más de siete millones en patrocinios de ese tipo, según el portal de contratación. Madrid ha financiado competiciones de camiones, carreras de atletismo, torneos de pádel, certámenes de culturistas, una etapa de La Vuelta a España, pruebas de disciplinas emergentes como el Hyrox o el Pickleball, y hasta la gala de premios Laureus. Ayuso no se dejó ver en todas esas oportunidades. Pero mientras el ejecutivo sostiene que su apuesta ayuda a poner a la región en el mapa, generando 556 millones en turismo deportivo solo en 2023, y a que subsistan especialidades minoritarias, esa inversión de dinero público también tiene un efecto secundario: promocionar la imagen de la presidenta.