Los dos líderes del grupo, que actúa este fin de semana en Barcelona, repasan las vicisitudes de una trayectoria de 50 años discreta en cuanto a éxito pero de reconocida calidad
El tiempo pone a cada uno en su sitio; menos a Squeeze. El grupo de Londres, que despuntó en la segunda mitad de los setenta en la escena new wave con sus canciones complejas pero no por ello menos pegadizas, jamás disfrutó del éxito masivo. Si alguien pensó que los años lo pondrían en el lugar que le corresponde, se equivocó: después de una carrera discográfica que abarca casi medio siglo, continúa siendo una banda de culto. En su condición de ilustres secundarios tal vez ha influido el que apenas hayan tocado en directo fuera del Reino Unido, Australia y Estados Unidos; de hecho, en España nunca ha habido ocasión de verlos en directo, omisión
unya/barcelona-se-sale/2025-11-14/feroe-o-say-it-loud-un-festival-que-nace-y-otro-que-mantiene-su-compromiso.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/espana/catalunya/barcelona-se-sale/2025-11-14/feroe-o-say-it-loud-un-festival-que-nace-y-otro-que-mantiene-su-compromiso.html" data-link-track-dtm="">que quedará reparada este sábado cuando actúen en Barcelona en el evento Feroe 2025, junto a Nick Lowe, The Jayhawks, The Tallest Man on Earth y otros. Lo que prueba que siguen en el ajo.






