Los catalanes tiran de orgullo en un gran último cuarto a la espera de la llegada de Xavi Pascual

El Barça tiró de orgullo en el último cuarto para doblegar (88-81) al Virtus Bolonia en el Palau Blaugrana, donde la afición azulgrana, que hace una semana ante el Real Madrid despedía a jugadores y directivos con silbidos, se reconcilió con un equipo que se asienta en la zona noble de la Euroliga. En el penúltimo partido de Óscar Orellana como entrenador interino antes de la llegada de Xavi Pascual, el conjunto azulgrana completó un parcial de 27-14 en los últimos 10 minutos para desenredar un encuentro muy igualado.

Cinco jugadores locales superaron los 10 puntos -Punter (17), Vesely (12), Laprovittola (10), Clyburn (13) y Shengelia (10)- en un Barça en el que sobresalió desde el perímetro (14 triples de 33 intentos) ante un rival competitivo en el que destacó el escolta Matthew Morgan (17 puntos).

El partido empezó igualado, con un intercambio de puntos entre ambos equipos. El Barça, al que le costaba cerrar el rebote defensivo, se aferró al acierto de Punter y Laprovittola desde la línea de 6,75 metros para contrarrestar el trabajado ataque del equipo de Dusko Ivanovic (7-9, m.5). En el primer cuarto, el conjunto local frenó a Carsen Edwards, la estrella del Virtus, pero Diouf, Diarra y Smailagic agujerearon la zona del conjunto azulgrana, que, sin embargo, cerró el primer parcial con una pequeña renta gracias a un triple de Nico Laprovittola (20-19).