Estos golpes de aire reducen la humedad y suelen aprovecharse por ganaderos para quemar terrenos, según los bomberos
Cantabria ha amanecido este jueves “en alerta máxima”, según el servicio de emergencias 112, por el alto riesgo de incendios a causa de las altas temperaturas y los intensos vientos del sur, circunstancias aprovechadas por incendiarios para provocar 20 incendios forestales durante la pasada noche. De ellos hay ocho controlados y seis aún activos, con los bomberos desplegados por varios puntos de la comunidad. Fuentes cercanas a los brigadistas y conocedoras de los entornos rurales donde se producen estos focos explican que es habitual en otoño sufrir estas oleadas de llamas porque los ganaderos, sabiendo que hay esas fuertes ráfagas de viento seco, prenden terrenos para ganar espacios de pasto.
El 112 cántabro ha informado a través de su cuenta en la red social X que “de los 20 #IIFF [incendios forestales] provocados en Cantabria esta noche, ocho están controlados y seis están activos”. Además, han señalado que los múltiples focos activos a la vez están complicando mucho las tareas de extinción ante la elevada simultaneidad, de modo que “la alerta sigue siendo máxima para las próximas horas, por lo que se mantiene activo todo el operativo”. Los puntos más complejos se encuentran en las proximidades de Puente Viesgo, pues el fuego afecta a la carretera CA-170, también en los alrededores de las Peñas de Bejes “por posibles desprendimientos en el desfiladero de La Hermida” y escenario similar en el de Proaño, donde “afortunadamente las llamas se alejan de los núcleos de población” y no presentan riesgo para el pueblo pese a iniciarse cerca de sus lindes. Las intensas rachas de viento están avivando los frentes y propiciando que los brigadistas desplazados, ante las altas llamas, deban atacarlo por la cola mientras frontalmente es más difícil de sostener.






