La decisión de la Santa Sede cierra décadas de controversia con la supuesta vidente Madeleine Aumont, que en los años setenta dijo haber visto a Cristo en 49 ocasiones

El Vaticano ha declarado oficialmente que las supuestas apariciones de Jesús en Dozulé, un pequeño pueblo en el norte de Francia, en la región de Normandía, “no son de origen sobrenatural”, lo que significa que para la Iglesia carecen de fundamento divino y no pueden considerarse auténticas manifestaciones de Dios.

El dicasterio para la Doctrina de la Fe, el organismo de la Santa Sede que se ocupa de la ortodoxia de la fe católica, ha emitido un dictamen, aprobado por el papa León XIV, en el que explica que la Iglesia no considera que Jesús o la Virgen se hayan aparecido realmente allí, por lo que no debe promoverse el culto a estas supuestas manifestaciones: no se pueden celebrar misas ni peregrinaciones ni oraciones especiales, y las imágenes, mensajes y otro tipo de publicaciones no pueden tener ningún tipo de respaldo oficial.

Esta decisión de la Santa Sede cierra décadas de controversia en torno a la supuesta vidente Madeleine Aumont, que en los años setenta del siglo pasado aseguró que Jesús se le había aparecido en 49 ocasiones en una colina cercana a Dozulé y le había pedido que se construyera en el lugar una cruz de enormes dimensiones que garantizaría la remisión de los pecados y la salvación a quienes se acercaran a ella.