Es un aditivo que previene la formación de cristales y disuelve los existentes, evitando así taponamientos en las tuberías
Aunque no lo necesitan todos los coches, el uso de AdBlue sí es un requisito técnico para los motores de algunos modelos. Esta solución, grosso modo, ayuda a evitar la contaminación del medioambiente, purificando los gases nocivos que se expulsan y convirtiéndolos en sustancias como agua o nitrógeno.
Pero atención, este líquido se puede congelar. Factores como el clima, o los trayectos muy cortos pueden favorecer la aparición de cristales en el catalizador. Esto causa un taponamiento en las tuberías del vehículo que, si no se trata a tiempo, puede llegar a ocasionar daños más graves.
Muchos de los automóviles modernos ya tienen sistemas especiales que evitan este congelamiento, pero hay otros que no lo tienen. Por esa razón, un buen aditivo es el remedio definitivo para no preocuparse por el problema. Lo importante es que debe ser compatible con esta tipo de líquido, como es el caso del tratamiento anticristalizante de Goodyear. A continuación, te contamos cómo funciona y cómo se debe usar.
Se trata de un producto que no solamente evita la cristalización de la solución de urea, sino que promueve una menor emisión de gases contaminantes. Está pensado especialmente para disolver y disipar las sustancias que se han depositado en el sistema de inyección.






