Gracias a ellos es posible dejar impolutos los tejidos de sofás, alfombras o los asientos del coche, entre otros
Manchas de comida o grasa, polvo, pintura… El tejido de los sofás, las sillas o los asientos del coche (eso sin decir nada del colchón, sobre todo cuando hay niños en casa) acumulan todo tipo de suciedad. Y aunque hay algunos remedios caseros que pueden ayudar, si las manchas están incrustadas, quitarlas será complicado. ¿Cuál es la mejor manera de hacerlo? Con un dispositivo específicamente diseñado para la limpieza de tapicerías como los protagonistas de esta comparativa. Para conseguirlo suelen incorporar un depósito de agua que se pulveriza en el tejido a la vez que se aspira junto con toda la suciedad.
Hasta ahora, cuando tenía que limpiar las alfombras de casa (una situada en el salón y otra en la habitación de los niños) lo hacía sacándolas a la terraza y limpiándolas a presión con una hidrolimpiadora. No era lo más rápido, pero sí lo más efectivo sin tener otras opciones. Los asientos del coche, por otro lado, los aspiraba con mi aspirador de mano y luego eliminaba las manchas con un trapo de microfibra y la popular ‘fórmula mágica’ de La Ordenatriz.
Para las pruebas, he realizado una limpieza en estos elementos de forma simultánea con las cuatro máquinas participantes en la comparativa, dividiendo por cuadrantes. Así, he podido ver diferencias en su capacidad de limpieza, pero también observar si los tejidos quedaban muy mojados o las mangueras llegaban donde necesitaban.






