La Fiscalía de Navarra estudia si recurre el auto que archivó la causa penal contra los padres y los ‘compradores’ de la joven de 14 años
La investigación judicial sobre la menor presuntamente vendida por su familia de Corella (Navarra) a una familia de Mollerussa (Lleida) ha acabado, como ocurre a menudo con los matrimonios infantiles, en fracaso. El juez de Tudela (Navarra) se ha visto abocado a archivar de forma provisional la causa después de que la adolescente, de 14 años, lo negara todo en su declaración: dijo que...
estaba con la nueva familia de forma “voluntaria”, negó que la hubieran casado con un joven de 21 años y rechazó que la estuvieran obligando a mendigar.
Sin declaración de la víctima, la falta de otros indicios sólidos (el supuesto pago de 5.000 euros no se ha podido acreditar y los padres se acogieron a su derecho a no declarar) llevaron al magistrado a cerrar el caso. Las medidas de protección han decaído también y la menor ha vuelto, supuestamente, con su familia, fuera en cualquier caso del radar de la Administración, que no puede intervenir más allá de que los servicios sociales catalanes o navarros hagan seguimiento de su situación.
La Fiscalía de Navarra está estudiando el procedimiento para valorar si presenta recurso contra el archivo, según han explicado a este diario fuentes del ministerio público. Pero el final abrupto de la causa penal no sorprende a los investigadores. Los matrimonios infantiles concertados a cambio de una suma de dinero que se detectan en España, especialmente entre la comunidad gitana rumana, suelen tener el mismo recorrido: sin consecuencias penales. Ha ocurrido con la menor de 14 años y en casos similares en Cuenca y Ciudad Real, explican responsables en la lucha contra la trata de seres humanos. “Entendemos la decisión del juez de sobreseer el caso, pero la frustración que sentimos es enorme”, cuentan esas fuentes.






