El feminicida administró sedantes fingiendo ser un remedio para la digestión “para beneficiarse de la póliza” de su pareja, quien quería divorciarse
El Tribunal Penal de Liberia, en Costa Rica, condenó este lunes a 30 años de cárcel, por el delito de feminicidio a un médico acusado de matar a su esposa el 15 de julio de 2020 mediante el suministro de inyecciones. De acuerdo a las declaraciones del Poder Judicial, este administró dosis de benzodiacepinas y difenhidramina (ambos sedantes) fingiendo ser un remedio para la digestión. Raquel Arroyo Aguilar, de 41 años, falleció por “intoxicación mixta, edema y hemorragia pulmonar” frente a sus dos hijos, que entonces tenían 12 y 14 años. La víctima quería divorciarse por “abuso emocional y patrimonial”.
“El imputado [identificado con los apellidos Carmona Jaén], con el objetivo de beneficiarse de la póliza que mantenía la ofendida sobre una vivienda, cuyo primer beneficiario era él, planeó la muerte de la víctima, para lo cual, el hombre suministró medicamentos vía intravenosos para tratar la colitis a la víctima y de esta manera ganar la confianza de ella y que no sospechara su intención de acabar con su vida”, aseguró en un comunicado el Poder Judicial. La planeación del asesinato es lo que hizo que los jueces aplicaran casi la máxima del delito por feminicidio en el país, que oscila desde los 18 a los 35 años. Esta condena puede ser apelada. Hasta la sentencia en firme, el imputado estará en prisión preventiva.






