La cúpula del PP celebra su reunión semanal en la ciudad autónoma

En el inicio de la semana decisiva para las negociaciones entre PP y Vox en la Comunidad Valenciana, Alberto Núñez Feijóo ha movido a toda la ejecutiva de su partido hasta Melilla para celebrar su reunión rutinaria de los lunes. La cita en la ciudad autónoma estaba planeada desde días y apuntaba a que el líder popular retomaría el discurso duro contra la inmigración, una bandera que ha tratado de arrebatar a la formación de Santiago Abascal durante los últimos meses. Y, con quien ahora tiene que entenderse en Valencia para investir a un president tras la dimisión de Carlos Mazón. En un giro de guion, este lunes, Feijóo ha dulcificado su mensaje sobre los extranjeros y ha utilizado a Melilla como ejemplo de “convivencia” entre “culturas” y “religiones”. En paralelo, Vox presiona con postulados antiinmigración para ofrecer su apoyo a un candidato en Les Corts.

En su visita a Melilla, Feijóo ha presentado el “contrato” con la ciudad autónoma que Génova pondrá en marcha en caso de llegar a La Moncloa tras las elecciones generales, previstas para 2027. Ha sido durante el anuncio de ese compromiso cuando el jefe de la oposición ha ensalzado a la urbe melillense, de 90.000 habitantes, como paradigma de integración. “No se puede condenar a la periferia política, a un territorio de la nación donde la convivencia entre culturas, entre religiones, y entre lenguas se construye todos los días”, ha dicho el líder del PP en un acto con simpatizantes tras la reunión del comité de dirección. “Sois perfectamente el laboratorio donde inspirar las políticas de tolerancia en España”, ha añadido Feijóo.