El revés electoral del movimiento MAGA intensifica la guerra cultural del presidente y activa una feroz campaña de bulos contra el alcalde electo de Nueva York
Donald Trump celebró la semana pasada el primer aniversario de su segundo triunfo electoral en Estados Unidos con toda la artillería pesada de su movimiento. Esto es, una combinación de amenazas, memes, una machacona cantinela que reivindica los resultados alcanzados ―“promesa hecha, promesa cumplida”―, dardos a sus adversarios políticos y mensajes apocalípticos. Uno de ellos lo lanzó
in-bannon/" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/noticias/stephen-kevin-bannon/" data-link-track-dtm="">Steve Bannon, exasesor del magnate republicano e ideólogo de su andamiaje político. “Si no ganamos, este país se dirigirá a una guerra civil. ¿Veis lo radicales que son? ¿Veis cómo odian a Estados Unidos y a los ciudadanos estadounidenses?”. Las palabras del estratega populista, pronunciadas durante un evento ultraconservador, no cuentan con el menor asidero en la realidad, pero tienen un propósito nítido. Pretenden abonar la campaña permanente en la que está sumido Trump y que se nutre de la explotación de los sentimientos de confrontación y rabia en las redes sociales.








