La multa de Protección de datos a un responsable de los ‘deepfakes’ de Almendralejo es un paso muy relevante en el combate contra el acoso digital

La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha multado con 2.000 euros a un individuo por elaborar y distribuir imágenes de cuerpos desnudos manipulando fotografías de niñas menores de edad de la localidad de Almendralejo (Badajoz). El caso, que EL PAÍS sacó a la luz en 2023, llamó la atención de la sociedad sobre el problema de los deepfakes, el uso de herramientas informáticas (muchas de las cuales utilizan la inteligencia artificial generativa) para crear y difundir imágenes falsas de personas y acontecimientos.

Es la primera vez que se impone una multa en España (y en Europa) por difundir imágenes de un particular alteradas por IA, y es de esperar que haya más sanciones: el expediente de la AEPD se ha tramitado en paralelo al juicio penal sobre el caso, en el que 15 menores de edad fueron condenados a un año de libertad vigilada y a la participación en un programa de formación sobre violencia de género.

Es loable que la AEPD responda a la preocupación de la sociedad acerca de los malos usos de la tecnología de imágenes, un problema cada vez más presente y agravado por las propias empresas tecnológicas, que, en su ansiedad por aumentar su base de usuarios, han levantado las protecciones éticas y, en algunos casos, creado versiones abiertamente sexuales de sus programas de IA, como en el caso de Grok, de Elon Musk. Es esa omnipresencia la que preocupa a algunos expertos sobre la decisión de la AEPD: si hubiera de perseguir todos los casos, afirman, las autoridades no darían abasto.