Matilde Martínez |
Madrid (EFE).- La exvicepresidenta primera del Gobierno Nadia Calviño se planteó el 20 de mayo de 2020 si tenía sentido seguir en el Gobierno, tras conocer que PSOE, Podemos y Bildu habían pactado «derogar íntegramente» la reforma laboral del PP con un texto que le pareció inaceptable y que el PSOE rectificó tras su llamada al presidente.
«Sí, fue un momento en el que claramente me planteé cuál era mi papel o qué sentido tenía seguir adelante. Afortunadamente, la situación se encauzó esa misma noche», reconoce la actual presidenta del Banco Europeo de Inversiones (BEI) en un entrevista con EFE antes de la presentación este jueves de su libro «Dos mil días en el Gobierno» (Penguin Random House).
«Por la noche conseguí hablar con el presidente, con el que compartí mi preocupación y al que transmití que, si ese era el plan, yo no sabía qué hacía en el Gobierno», relata en el libro, en el que señala que «cualquier mensaje radical era inoportuno en una situación tan delicada para la economía, en la que la prioridad era mantener el apoyo de los empresarios y la estabilidad económica y financiera».
La exvicepresidenta primera del Gobierno Nadia Calviño. EFE/Borja Sánchez-Trillo






