La vigésima edición del ‘reality’ con anónimos aprovecha su mudanza de Guadalix de la Sierra a Tres Cantos para revolucionar su esencia

La casa de Gran Hermano 20, edición que estrena Telecinco este jueves, es más grande que nunca. Mucho más grande. Techos muy altos, cien metros de cristalera que recibe luz natural, un jacuzzi interior, una cocina varias veces más amplia de lo habitual, falsos patios de luces que dan sensación de mayor amplitud, con un diseño colorido pero acogedor. El concepto de este año es como vivir en un hotel de lujo en el que no te importaría pasarte días enteros sin salir de él. La intención es que los concursantes se encuentren lo más cómodos p...

osible para que no se sientan extraños y sus conversaciones fluyan sin que ni siquiera el resto de compañeros puedan escucharlos. Y así las tramas se disparen.

El Director General de Zeppelin, Miguel Martín, explica el porqué de la mudanza de Guadalix de la Sierra, donde se alojaba el peculiar edificio desde su segunda edición, a Tres Cantos. “Cuando entré en la productora y vi cómo funcionaba Gran Hermano, me sorprendió mucho la ubicación. La casa de antes era fruto de las circunstancias. En ese momento, se necesitaba un sitio muy apartado, muy aislado, que estuviera en alto, por aquello de que entraban riadas de gente a colarse... era otra cosa. Era una ubicación muy poco versátil y excesivamente alejada", explica este lunes en el interior de la casa-plató, mientras decenas de operarios ultiman todos los detalles de su construcción.