El alero italiano, exjugador del Baskonia, ha despertado de 10 días en coma y lucha contra la leucemia

Se llama Vitoria y acaba de cumplir cinco años. Es el nombre que eligieron sus padres, el baloncestista Achille Polonara y su mujer, Erika Bufano, cuando la niña nació en 2020 en la capital alavesa, un gesto de cariño de la pareja por la ciudad que acogió a la familia durante las dos temporadas en que el alero italiano militó en el Baskonia (2019-2021).

Vitoria ha celebrado estos días un quinto cumpleaños muy especial. Apenas durante unas horas, su padre recibió permiso para salir del hospital Sant’Orsola, en Bolonia, después de estar al borde de la muerte. Polonara ha despertado recientemente de una pesadilla de 10 días en coma, consecuencia de un trombo que le afectó durante la lucha que mantiene contra la leucemia. Papá Achille abrió los ojos justo a tiempo para la fiesta de su hija mientras incluso los doctores temían lo peor.

“Nos dijeron que tenía un 90% de probabilidades de morir”, recuerda Polonara en el medio italiano Le Iene; “no recuerdo casi nada de lo que pasó. Es como si hubiera estado dormido. Fue duro. Los médicos nos daban pocas esperanzas. Cuando desperté, no podía hacer nada. Luego mejoré. Ahora respirar fuera del hospital es maravilloso”.