De viaje oficial en Brasil, el príncipe de Gales preside este miércoles los premios Earthshot, fundados por él hace cinco años, y viajará a la cumbre del clima en Belém, donde dará un discurso

Aunque han pasado 28 años desde el fallecimiento de Diana de Gales en un accidente de coche en París, su recuerdo continúa muy presente. Más allá de la prensa y de mediáticas subastas de ropa y otros objetos, son sus dos hijos, los príncipes Guillermo y Enrique de Inglaterra, los que mantienen vivo el legado de la conocida como Princesa del pueblo: siguen sus pasos, la recuerdan públicamente siempre que tienen oportunidad y mantienen activos los compromisos que heredaron de Lady Di. El último guiño a su madre lo ha tenido este miércoles 5 de noviembre el heredero al trono durante una visita oficial a Brasil.

Guillermo de Inglaterra inició el pasado lunes un viaje al país por la celebración de los premios Earthshot, fundados por él hace cinco años. Durante el tercer día de su visita, el primogénito del rey Carlos III y Diana de Gales ha querido recrear una tirada de imágenes que su madre se tomó en 1991 en el cerro Corcovado, donde se ubica el famoso Cristo Redentor. Medios de comunicación británicos e internacionales no han tardado en recordar aquel viaje de la entonces princesa con Carlos de Inglaterra por Brasil, en el que recorrieron Río de Janeiro, Brasilia y São Paulo.