La compañía intenta ofrecer una visión más optimista para el resto del año, pero las cuentas ponen de relieve las repercusiones de los gravámenes

Las acciones de Toyota Motor han registrado este miércoles su mayor caída desde abril después de que las previsiones de beneficios anuales del fabricante de automóviles decepcionaran a los inversores, una señal de que los efectos de los aranceles del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, siguen pesando en sus resultados.

El mayor fabricante de automóviles del mundo dijo que espera obtener unos ingresos operativos de 3,4 billones de yenes (19.300 millones de euros) para el año fiscal que finaliza en marzo de 2026. Esto supone un aumento del 6% con respecto a su previsión anterior de 3,2 billones de yenes, aunque no alcanza las estimaciones de 3,9 billones de yenes de los analistas, lo que provocó una caída de las acciones en Tokio de hasta un 5%, si bien al cierre, la pérdida en Bolsa quedó en el 3,6%. La compañía explica que la buena evolución fuera de Estados Unidos puede ayudar a compensar el golpe arancelario en el país norteamericano.

Aunque Toyota intentó presentar una visión más optimista para el resto del año, los resultados pusieron de relieve las ya considerables repercusiones de los aranceles de Trump. En total, los ingresos operativos del primer semestre cayeron a 2 billones de yenes desde los aproximadamente 2,5 billones del año anterior, con una caída del 27% en el segundo trimestre.