La obra, que la empresa encargada del transporte olvidó en Madrid y una portera guardó creyendo que era un paquete para algún vecino, podrá verse hasta el 11 de enero
Naturaleza muerta con guitarra, el cuadro de Picasso que en los primeros días de octubre apenas recorrió unas decenas de metros de los 400 kilómetros que debía cruzar desde la casa de su propietario en Madrid hasta la exposición que iba a mostrarlo en Granada, ya ha llegado a su destino. Han sido 27 días de retraso desde que una empresa de transporte lo sacó el 6 de octubre de la vivienda y, por olvido, lo dejó apoyado en la puerta de esa casa. De allí lo recogió la portera del bloque, quien lo guardó en la portería pensando que era un envío para algún vecino y se olvidó de aquel bulto. Días después, la policía llegó a su casa sospechando que aquel bulto era el picasso. Y lo era.
La policía tuvo el cuadro unos días en su poder y lo devolvió finalmente a su propietario. Como si la vida comenzara de nuevo, esta semana una empresa especializada en el transporte de obras de arte ―probablemente bastante más especializada que la primera, la que dejó la pieza atrás― recogió el paquete en casa de su dueño y lo trasladó ayer martes a Granada. No hubo que hacer noche a 15 minutos de la capital, como sí hizo la primera empresa, en una programación de viaje que, si bien finalmente no tuvo nada que ver con lo ocurrido, sí se antoja extraña para un traslado Madrid-Granada.






