Thiago, el primer hijo del argentino y Antonella Roccuzzo, celebra su decimotercer cumpleaños con una fiesta plagada de motivos azulgranas

Tras conseguir 35 títulos en 17 años como jugador del FC Barcelona, entre ellos, diez ligas, cuatro Champions y siete Balones de Oro, Leo Messi llegó al verano de 2022 con un objetivo en mente: prolongar con el club de su vida el contrato que expiraba aquel 30 de junio. Para ello, el argentino acordó rebajarse el sueldo a la mitad, algo que, pese a la delicada situación económica del club, parecía suficiente para ...

llevar la operación a buen puerto.

Sin embargo, el 5 de agosto, a una semana de que comenzara La Liga, y con el jugador aún como agente libre, Joan Laporta anunció que, por cuestiones de presupuesto, no podrían retener a su estrella, en Barcelona desde los 13 años. Su salida, marcada por el llanto desconsolado y las palabras entrecortadas ante los medios de comunicación, abrió una herida que todavía hoy, más de tres años después, hay quien no considera cerrada en Can Barça.

Por ello, cualquier guiño del futbolista argentino, todavía en activo a sus 38 años en el Inter Miami, es recibido con un cariño especial en la ciudad condal. El último, que no el único, lo ha protagonizado su primer hijo, Thiago, que nacido hace 13 otoños en Barcelona, ha celebrado esta semana su cumpleaños con numerosos motivos azulgranas.