El mercado espera que Marc Murtra detalle su hoja de ruta y las medidas para reducir la deuda
El 4 de noviembre está marcado en rojo para los accionistas de Telefónica. Además de presentar resultados, la operadora celebrará su Día del Inversor, el primero bajo el liderazgo de Marc Murtra. El encuentro con analistas y gestores servirá para conocer las intenciones del presidente diez meses después de asumir el cargo tras la dimisión de José María Álvarez-Pallete. Entre los inversores pesan dos dudas: el futuro del dividendo y la posibilidad de una ampliación de capital para reforzar el balance. En la jorna previa al evento, las acciones de Telefónica caen un 2,17%, la segunda cotizada con peor desempeño de la sesión.
“Se espera que la compañía destaque unas previsiones de crecimiento orgánico positivas —por encima del consenso— y un plan para reducir su deuda”, apuntan los analistas de Goldman Sachs. Precisamente, el nivel de apalancamiento es una de las principales preocupaciones del mercado.
Tras las informaciones publicadas que apuntaban a un posible recorte de la remuneración al accionista como medida inmediata, los analistas de Goldman Sachs se muestran más escépticos. En ausencia de adquisiciones, desde el banco estadounidense creen que Telefónica reduciría su pasivo a un ritmo de 0,30 veces cada año incluso si mantiene el dividendo actual de 0,3 euros por acción. “El dividendo anual representa aproximadamente 1.700 millones de euros, o el equivalente a 0,15 veces la deuda neta/ebitda, y estaría plenamente cubierto por el flujo de caja libre”, apuntan.








