Los príncipes de Gales se han despedido de la modesta Adelaide Cottage, vivienda también en Windsor a la que se trasladaron en 2022 para estar más cerca de la reina Isabel II. Cierran así una de sus etapas más difíciles
Las últimas semanas están siendo frenéticas para la familia real británica. Más allá de los compromisos oficiales, Carlos III ha tomado cartas en el asunto para resolver de una vez la situación en la que se encontraba su hermano Andrés, a quien ha despojado del título de rey y ha echado de su casa en Windsor. Su im...
plicación en la trama del pedófilo Jeffrey Epstein puso al exduque de York contra las cuerdas, pero Andrés no ha reconocido los hechos en ningún momento pese a existir imágenes y correos electrónicos que prueban su estrecho vínculo tanto con el fallecido magnate como con la víctima que le denunció, Virginia Giuffre, quien se quitó la vida en abril y el pasado octubre publicó unas memorias póstumas. Ajenos a toda esta historia están el príncipe Guillermo y Kate Middleton —aunque medios británicos han asegurado que el heredero al trono insistió a su padre para que despojase de los títulos a su tío—, que en estos últimos días han completado su mudanza a Forest Lodge.








