Esta selección, además de ser apta para todos los bolsillos, tiene como protagonistas a cuatro de las firmas más destacadas en el mundo informático: AOC, ASUS, LG y Philips

Muchos jugadores buscan equipos para disfrutar de sus videojuegos favoritos sin necesidad de invertir grandes sumas. Entre los accesorios imprescindibles para una buena experiencia de juego se encuentran los ratones y los teclados gaming, además de los monitores diseñados específicamente para estos usuarios: ocupan un lugar esencial al influir directamente en la calidad visual, la fluidez de los movimientos y la sensación de inmersión.

Aunque a simple vista son similares a las pantallas para trabajar o estudiar, integran tecnologías para optimizar el rendimiento y la velocidad. Entre sus principales diferencias destacan la alta tasa de refresco, medida en hercios (Hz), que indica cuántas veces por segundo se actualiza la imagen. En el terreno gaming, partir de 120 Hz o 144 Hz ya supone una mejora notable ofreciendo movimientos más suaves y sin desenfoques. También es clave el tiempo de respuesta reducido, expresado en milisegundos (ms), que refleja la rapidez con la que los píxeles cambian de color. Otro elemento importante es la sincronización adaptativa, presente en tecnologías como AMD FreeSync o NVIDIA G-Sync, que ayudan a evitar cortes o ‘desgarros’ en la imagen al sincronizar la frecuencia del monitor con la de la tarjeta gráfica.