Aunque no llegan a la maestría de su filme anterior, ‘Tori y Lokita’, los veteranos cineastas belgas vuelven a demostrar su vigencia con una película sobre embarazos precoces

Hace tres años, Pilar Palomero se acercó en La Maternal a la compleja realidad de los embarazos adolescentes a través de una cría que entra en un centro de acogida para madres menores de edad. Aquel personaje, Carla, así como el espejo de su propia madre, le permitía a la ...

directora española explorar un territorio de frágiles estructuras familiares en el que las niñas-madres se enfrentan a las contradicciones y miedos de la maternidad precoz.

Recién nacidas, última película de los hermanos Dardenne, máximos exponentes de un cine social europeo que ellos mismos reescribieron a finales del siglo XX, aborda el mismo asunto que La Maternal. Pero en lugar de centrarse en una sola adolescente lo hace a través de cinco personajes, poniendo el foco en el cruce de realidades dentro de un centro de acogida para madres menores de la localidad belga de Lieja.

El dolor de este colectivo tan vulnerable va emergiendo en una película que muestra otros tantos conflictos dispares —hogares violentos, pobreza, adicciones…—, que, pese al desamparo de fondo, evita caer en la crueldad o la sordidez. Frente a eso, y pese a las tristísimas historias que narra, Recién nacidas desprende esperanza. A los Dardenne no les interesa explotar el morbo del dolor, sino exponer con su habitual rigor por qué la educación o los trabajos sociales —ambos hoy amenazados por los que no creen ni en la pedagogía ni en las ayudas a los más desfavorecidos— sirven para mucho.