La Comisión contra el Racismo y la Intolerancia celebra los avances españoles, pero anima a “intensificar” los esfuerzos
España es un país garantista para las personas LGTBIQ+, sobre todo en el contexto actual mundial de retroceso generalizado. De hecho, según el Rainbow Map, elaborado por la Asociación Internacional LGTBI+ (ILGA), España es el quinto mejor país de Europa para las personas del colectivo. Lo que no quita, subraya la Comisión contra el Racismo y la Intolerancia (ECRI) del Consejo de Europa en su último informe sobre el país, que no haya cosas por mejorar. Sobre todo, con respecto a los derechos de las personas trans e intersexuales en todo el territorio, aunque también en la lucha contra los discursos de odio, algo que también afecta a otras comunidades vulnerables, especialmente la migrante.
“Las personas LGTBI+ continúan enfrentando prejuicios y discriminación en su vida diaria y el acceso a la atención médica de afirmación de género sigue planteando desafíos”, subraya el nuevo informe del ECRI, el quinto dedicado a España, pero el primero desde 2017.
Mucho ha pasado desde entonces. Ha habido avances en materia legislativa, como la Ley integral para la igualdad de trato y no discriminación, de 2017, conocida popularmente como Ley Zerolo, y la Ley para la igualdad real y efectiva y no discriminación (la 4/2023, conocida como Ley trans). También en “buenas prácticas” para combatir los discursos del odio como para mejorar la formación de los profesionales de la justicia y agentes del orden para “responder ante crímenes de odio”, celebra el organismo especializado del Consejo de Europa, con sede en Estrasburgo.






