El presidente argentino toma juramento como ministro de Relaciones Exteriores a Pablo Quirno, saliente secretario de Finanzas
Todavía bajo los efectos de la eufórica resaca de su triunfo electoral, Javier Milei puso en funciones este martes a su nuevo ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno. Con
as-en-argentina-con-mas-del-40-de-los-votos.html" data-link-track-dtm="">el plan económico del Gobierno ultra rescatado y monitoreado desde Estados Unidos, la designación de Quirno, saliente secretario de Finanzas, supone un doble mensaje del presidente argentino: la mira de la diplomacia nacional estará puesta en estrechar aún más el vínculo con la Administración de Donald Trump y en buscar todos los ingresos posibles de divisas para financiar las necesitadas arcas del país. El primer viaje que compartirán Milei y Quirno tendrá un destino previsible: la semana que viene irán a EE UU, con la esperanza de cruzarse con Trump.
El flamante canciller —como se denomina en Argentina al ministro de Exteriores— asumió en el salón Blanco de la Casa Rosada. Fue el primer acto oficial del Ejecutivo después de las elecciones legislativas del domingo pasado y la solemnidad del caso fue atravesada por los gritos y los aplausos de alegría que funcionarios y dirigentes de distintas facciones de la ultraderecha hacen sonar desde que su partido, La Libertad Avanza, se impuso con el 40% de los votos. Al propio Milei, quien le tomó juramento a Quirno, se lo vio desbordante de sonrisas y guiños, alzando las manos y las cejas para saludar a su público.








