La intérprete donostiarra desarrolló una sólida carrera en teatro y televisión antes de dedicarse a la docencia y la investigación en pedagogía
La actriz Esther Uria ha fallecido a los 55 años en el Hospital Donostia, tras una breve enfermedad. Originaria de San Sebastián, deja atrás una larga trayectoria en el mundo de la actuación, sobre todo en el teatro vasco con obras como La cacatúa verde o La importancia de llamarse Ernesto. Entre sus trabajos en televisión se encuentra el drama médico Hospital Central y la serie
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o-paso/" data-link-track-dtm="">Cuéntame cómo pasó, ambientada en los últimos años del franquismo y la Transición española. La muerte la dio a conocer El Diario Vasco, hace unos días.
Aunque Uria gozaba de éxito en el teatro y la pequeña pantalla, en 2008 decidió pausar su carrera como actriz para retomar los estudios. Quiso unir sus dos principales pasiones: las artes escénicas y la docencia. Además de ser licenciada en Arte Dramático por la Escuela de Antzerti, se dedicó a la pedagogía y obtuvo el Premio Extraordinario en Educación Especial y el Premio Fin de Carrera en Psicopedagogía.






